EL RINCÓN DEL ESCONDITE
Apenas salí del
pueblo me encontré este camino. O fue él, quien me encontró a mí, es cierto. ¿A
dónde el camino irá…? No importa. Seguro que se detendrá junto a un huerto. Y
después seguirá, seguirá. Pasará de largo. Y volverá al pueblo.
Pero en la mitad
del camino y siempre aquí, me detengo; en el lugar que más “curvilea”.
Busco esas cosas
que escondíamos de niño y hoy ya se ha llevado el tiempo. Aunque algunas de
ellas permanecen en nuestra memoria. Permanece sí, el rincón del escondite.
En una de sus caras hice un pequeño corazoncito con mi navaja. Muy pequeñito, sí. Pero lo suficiente para que cuando vuelva, de nuevo lo vea y sienta latir ESTE RINCÓN DEL ESCONDITE en mi recuerdo.
Foto:Manolo Cilleros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario